El cibercentro de La Lila se vuelca en la captación de empresas

El servicio rebasa los 5.000 socios en algo más de un año de funcionamiento

Una apuesta por la formación y por convertirse en una referencia para los profesionales del sector informático y las empresas de nuevas tecnologías. Los responsables del cibercentro municipal de La Lila han logrado consolidar el objetivo de servir como iniciación al gran público en general y busca ahora complementar su oferta con una apuesta fuerte por la especialización para convertirse en un centro de formación profesional especializado en Nuevas Tecnologías.

Cursos, jornadas, exposiciones vinculadas al mundo de las Nuevas Tecnologías serían ingredientes básicos de la oferta que quiere configurar La Lila. Un programa que se complemente con la homologación de cursos del INEM y la colaboración del FORMIC en el primer curso que imparte el centro de Consultor en técnicas de Tecnologías de la Información.

Rafael Secades, administrador del cibercentro, insiste en que su objetivo no choca en ningún caso con el de los locales que proporcionan acceso a la red. "No somos su competencia, al contrario, nuestra intención es ser un vivero de potenciales consumidores de Nuevas Tecnologías a los que los servicios del telecentro tarde o temprano se les quedan cortos, pero sí que somos una referencia para que den sus primeros pasos en este mundo", explica.

EL PERFIL La red no tiene fronteras y parece ser que el perfil de usuario de Internet cada encuentra menos límites y estereotipos. Las primeras estadísticas del cibercentro arrojan un perfil medio de un hombre de entre 30 y 35 años, aunque las mujeres tienden a ganar terreno.

Secades apunta que el tipo de usuario es muy variado. "Sorprenden ver a mucha gente mayor de 60 años como usuarios habituales", ejemplifica. Al margen de los jóvenes, son usuarios habituales colectivos como los estudiantes del MIR o los becarios del programa Erasmus.

Dentro de la franja de edad más temprana, destaca la buena aceptación que han tenido los cursos de alfabetización digital con el que los más pequeños toman un primer contacto con la red elaborando proyectos propios que al final de curso exponen en una presentación formal "que les hace familiarizarse con este tipo de situaciones que luego tendrán que afrontar", explica Rafael Secades.

 

Autor: Nidia Fernández
Fuente:  La Voz de Asturias