Una veintena de asturianos que completan un máster en la Universidad de Zhejiang acudió a una recepción con los Reyes durante su visita al país 

«Atento, cordial y bromista». Sólo diez minutos les hizo falta a los 21 estudiantes asturianos que se encuentran en China cursando el máster de la Escuela de Negocios para comprobar en persona que don Juan Carlos de Borbón es tan afable y campechano como afirman los que lo conocen. Estos jóvenes tuvieron la oportunidad de poder asistir el pasado 25 de junio a la recepción que el cónsul de Shanghai, Alejandro Álvarez González, también asturiano, ofreció a los Reyes, con motivo de su visita oficial al país asiático.

A su llegada al país, estos asturianos, estudiantes de la Universidad de Zhejiang (Hangzhou), siguieron la recomendación de inscribirse en el Consulado. Una medida de precaución para que, como explicó una de las alumnas, Pino Alonso, «en caso de que tuviésemos algún problema, que nos pudiesen ayudar a solucionarlo con rapidez». Se da la circunstancia de que el cónsul de Shanghai es el asturiano Alejandro Alvargonzález San Martín, quien próximamente abandonará su cargo para ir a otro destino. Lo que no sabían cuando se inscribieron es que ese trámite les iba a permitir recibir una invitación oficial para asistir a la recepción del Rey. Y no dudaron un segundo en aprovechar la oportunidad, así que, vestidos con sus mejores galas, asistieron al hotel Westin.

En el encuentro el Rey dirigió unas palabras a los asistentes, en las que no faltó el recuerdo para los seis militares fallecidos por el ataque sufrido por las tropas españolas en Líbano. También aprovechó su intervención para agradecer el «cariño y respeto de la Corona» a todos los españoles que se encuentran trabajando en China. Después de su discurso, los Reyes dedicaron un tiempo a charlar y saludar a los cerca de 400 españoles que se encontraban en el salón del hotel asiático. Se acercaba el momento de poder conocer a don Juan Carlos y en la expedición asturiana había muchos nervios. A pesar de las recomendaciones protocolarias que les habían dado, entre ellas, la de «no agolparnos para hacernos fotos», en esos momentos de nervios «se te olvida todo», contaban los protagonistas.

Finalmente don Juan Carlos y doña Sofía conversaron con los estudiantes asturianos de una manera muy cordial y se interesaron «por nuestra experiencia allí», apuntó Rafael Secades. Hubo momento para las bromas, ya que al comentar al Rey que uno de los motivos de su estancia en China era aprender el idioma, el Monarca en tono bromista les dijo: «Pues os será difícil hablar en chino siendo tantos asturianos». A lo que «hábilmente le respondimos que por suerte había más chinos que asturianos», relató Secades. Una conversación amena y distendida que tardarán en olvidar. Después de disfrutar de la recepción tocaba volver a la Universidad para completar los estudios antes de regresar a Asturias a mediados de mes y finalizar el máster. A pesar de la dificultad del idioma o las diferencias de cultura, está siendo, dicen, «una experiencia fantástica».

 

Autor: V. ESCANDÓN
Fuente: La Nueva España