Entrar
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
ago 28 2007
Medio nipón: La fuente del "veneno" de alimentos chinos proviene de Japón Imprimir E-Mail
martes, 28 de agosto de 2007
La reciente edición del semanario AERA del diario japonés Asahi Shimbun publica un artículo titulado "El veneno chino proviene de Japón", que sostiene que Japón tiene responsabilidad ineludible por el problema de seguridad de alimentos chinos.

El artículo señala que empleados de comercios, criadores de anguilas y colmeneros han testificado que los insecticidas y antibióticos que usa China proceden todos de Japón. Los "problemas de alimentos chinos" que han surgido sucesivamente no sólo involucran a China.
"¿Quién enseñó a China la utilización de cloramfenicol más estreptotricina, una fórmula antibiótica de fortísimos efectos secundarios? Japón". En vista de las agitaciones producidas últimamente en torno a alimentos chinos, lo dijo Yamaguti (de 64 años), presidente de la empresa de alimentos saludables Jalea Real Japonesa, quien entiende perfectamente de la apicultura nipona y china. En busca de fuentes de miel naturales libres de contaminación, fue a principios de la década de 1990 a la altiplanicie de la provincia china de Qinghai, de donde se llevó miel de elevada calidad sin insecticidas ni antibióticos, con la cual tuvo gran éxito en Japón.

Yamaguti dijo: "¿Por qué los apicultores chinos emplean antibióticos? Esto es debido a las empresas comerciales japonesas que insistían en rebajar los precios haciendo caso omiso de la calidad".

Yamaguti reveló que las empresas comerciales japonesas atribuían más importancia a la producción que a la calidad. Con el propósito de satisfacer sus exigencias, los apicultores chinos hacían todo lo posible para que las abejas trabajaran con mayor intensidad, lo que aumentaba la posibilidad de que las abejas enfermaran por excesiva fatiga. Así que, en la segunda mitad de la década de1980, las empresas comerciales y empresas de insecticidas de Japón trajeron a China toda clase de antibióticos.

La estreptotricina, que se aplica al tratamiento de tuberculosis, suele ocasionar disacusia, y el cloramfenicol puede destruir componentes de la sangre. Estos medicamentos de extremados efectos secundarios son de conocimiento general en Japón y son prohibidos para la ganadería y apicultura japonesas. Lo horroroso es que hoy en día China sigue utilizándolos.

Yamaguti explicó: "Si los comerciantes japoneses compraban materia prima alimentaria en China pagándola justamente, los campesinos chinos, sencillos y honestos, trabajarían con tesón en cumplimiento de sus exigencias. No obstante, los comerciantes nipones reducían al 70% o incluso 50% los precios de dentro de China, haciendo perder el entusiasmo a los apicultores, puesto que, por buena que fuera la calidad, los precios eran locamente rebajados, de suerte que a los apicultores chinos se les fue debilitando la conciencia del control cualitativo".

Al principio la apicultura china no tenía nada que ver con los antibióticos, los cuales, a partir de la década de 1990, se introdujeron de Japón y se propagaron rápidamente por China. Y ahora estos alimentos amenazan la seguridad de la mesa de comedor de los japoneses. Se trata de una aguda ironía.

Tras recordar todo el proceso, Yamaguti concluyó diciendo: "Esto fue lo que contaron los apicultores locales todos a una. Mientras los antibióticos eran prohibidos en Japón, las empresas y comercios japoneses que tenían grandes existencias de este medicamento, las vendieron a China a un precio muy barato. Para China, tanto el método de aplicación de antibióticos como los antibióticos mismos son de origen japonés. ¿Por qué ahora Japón grita a voz en cuello?"
 
Fuente: Pueblo en Linea  




Digg!Del.icio.us!Google!Facebook!Technorati!Newsvine!Yahoo!Ma.gnolia!Free social bookmarking plugins and extensions for Joomla! websites! title=
  Sin comentarios.
Haz un comentario de la noticia.
0 Comentarios
< Anterior   Siguiente >